Combate
es un reality que vende estereotipos e ideologías; sin embargo, es importante
enfocarse en el televidente, pues lo que la industria cultural propone es
vender un producto que a la gente le guste y en este caso se puede evidenciar
en la transmisión de las 5 temporadas consecutivas con un alto nivel de
raiting.
También
es importante mencionar que por la inmensa acogida del público, Combate ha
logrado vender su producto en varios ámbitos como los mencionados anteriormente
y se suman las ventas de artículos escolares, prendas de vestir, accesorios,
etc.
Horkheimer
y Theodor exponen en su texto La industria
cultural lo siguiente: “La industria cultural sigue siendo la industria de
la diversión.”, pues lo que las personas asocian con diversión va a depender de
lo que se imponga en la sociedad, más conocido como productos mediáticos a
través de los medios masivos. En el siguiente vídeo se puede evidenciar la dominación ideológica y lo referente al concepto de industria cultural:
Este reality no tiene un contenido educativo ni mucho menos hace
referencia a una “competencia física y mental” como se presenta en sus
propagandas; sin embargo esto pasa desapercibido ante los espectadores, pues lo
que cautiva a la gente es un show basado en polémicas
entre participantes. Bajo este contexto se puede exponer el siguiente concepto
de industria cultural: “Dado que la transfusión de todas las tendencias
de la industria cultural a la carne y a la sangre del público se cumple a
través del entero proceso social, la supervivencia del mercado en este sector
obra en el sentido de promover ulteriormente dichas tendencias” (Horkheimer, M.
y Adorno, T.W, 1976, p.10).